La aventura del tocador de señoras (Club de Lectura)

viernes, 21 de noviembre de 2008

* * La aventura del tocador de señoras * *
Autor: Eduardo Mendoza

En muchas ocasiones hay autores que venden libros simplemente por el nombre, ese puede ser el caso del escritor Eduardo Mendoza, quien gracias a un éxito tras otro, se ha convertido en uno de los mejores escritores españoles de los últimos tiempos.

Todo ello ha derivado en que una Biblioteca Municipal (José Hierro) del madrileño distrito de San Blas esté llevando a cabo una curiosa iniciativa que tiene como fin el poder presentar a Eduardo Mendoza como candidato a recibir el premio Nobel de Literatura. Personalmente no sé si será para tanto, pero está claro que calidad no le falta a este buen señor.
Sobre el libro en cuestión del que trata esta entrada, hay que comentar pocas cosas. Sin que parezca ni mucho menos una crítica, el hecho de que haya que comentar poco, significa únicamente que se trata de otro muy buen libro de Eduardo Mendoza.

Recuperando al protagonista de la hilarante historia El misterio de la cripta embrujada, Mendoza nos vuelve a sumergir en una serie de aventuras y desventuras que mantienen al lector muy intrigado casi desde las primeras páginas. Con una narrativa tremendamente fluida y unos golpes de humor que son realmente dignos de Club de la Comedia, el libro se hace muy ameno y gratamente divertido.

Pero… tiene un pequeño defecto. Hacia el final de la novela, sin saber muy bien porqué, todo se vuelve un poco farragoso, los personajes se enredan demasiado en peripecias que dejan de tener gracia y todo se vuelve bastante lioso, y así hasta el final.

No obstante la historia que cuenta el libro se hace muy divertida y te mantiene activo hasta el final. Siempre con ganas de dar ánimos al protagonista para que pueda salir adelante con todas sus locuras.

1 comentarios:

Any dijo...

Me enganché a "El misterio de la cripta embrujada", pero había algo que no me convencía. Pese a que he leído varios libros, no es un autor que me convenza lo suficiente. Nunca lo propondía para el Nobel. Hay muchos autores mejores que lo merecen más.

Un saludo.