Entrevista a Eduard Punset (I)

lunes, 26 de enero de 2009

Entrevista realizada por nuestra colaboradora Ana Costa a Eduard Punset


"El garantizar que todas las personas van a tener una posibilidad de buscar la felicidad, ya me parece mucho"

Abogado y economista de formación; de pasado político; docente y divulgador científico de profesión y feliz de vocación, Eduard Punset Casals (Barcelona, 1936) visitó Murcia el pasado jueves (mes de diciembre) para dar sus ideas, opiniones y recetas para la felicidad, dentro del ciclo de conferencias La mirada del hombre, por el que ya pasaran Alejandro Jodorowski y Ramón Sánchez-Ocaña. Con su libro Por qué somos como somos, un Punset culto, ameno y accesible congregó a numeroso público tanto por su carisma como por el interés que suscitaba el objeto de su conferencia. Según él, la felicidad se encuentra en la sala de espera de la propia felicidad.

Pregunta- Usted y su propia hija dedican mucho tiempo a estudiar la felicidad. Pero, en el contexto económico actual, con una crisis que no hace sino agravarse, ¿no es arriesgado hablar de ella?

Respuesta- La crisis únicamente afecta a la renta, que es un eje más dentro de la felicidad. Y al margen de todo esto, hay que incentivar una educación no sólo en valores, que es la tendencia actual con educación para la ciudadanía, sino otra enfocada al conocimiento y gestión de las emociones. Es lo que Goldman llama inteligencia social y emocional. Implica estudiar desde la infancia las ocho o diez emociones principales, que son el único bagaje con que venimos al mundo. Tradicionalmente, la condición humana viene considerando a las emociones una maldición. Frente a su gestión, siempre se ha querido barrerlas, ocultarlas.

P- En la presentación de su último trabajo,
Por qué somos como somos, declaraba que uno de los mayores retos del futuro sería fusionar conocimiento y diversión, ¿Cree usted entonces que alguna vez se podrán fusionar ocio y negocio?

R- Esto es otra conclusión extraída del estudio de las emociones y es muy reciente: se necesita conciliar conocimiento y entretenimiento; no sólo en el ocio sino en todos los campos, desde la televisión que podría dejar de ser una payasada combinando ambas ideas, hasta la educación alejándonos por fin del principio antiguo de que la letra con sangre entra. De esto último nos hemos dado cuenta todos los que nos dedicamos a la enseñanza, ya que es imprescindible entretener y enseñar. Y más si cabe si pensamos en la educación del futuro donde ya existe consenso para proclamar que se aprende haciendo, y eso sólo se logra emocionándote y divirtiéndote; esto ocurre de igual modo en la vida corporativa: una persona que no entretiene liderando un proyecto es un virus, un defecto tremendo para la empresa. Tiene que haber gente que se emocione con aquel proyecto que más desarrolle sus cualidades innatas y estamos muy lejos de ello.

P- Los padres fundadores de EE.UU. trataron de garantizar en la Declaración de Independencia la libertad, la justicia y sólo la búsqueda de la felicidad. ¿De verdad es tan difícil de encontrar?

R- El garantizar que todas las personas van a tener una posibilidad de buscar la felicidad ya me parece mucho. El caso de EE.UU. tiene mérito porque al menos recordaron en la redacción de su Constitución que una de las búsquedas inherentes del ser humano es precisamente la de la felicidad. Y eso lo hicieron sin contar con los dos fenómenos que han desatado el interés en ser feliz han sido la triplicación de la esperanza de vida, algo insólito, y la posibilidad de medir los procesos emocionales. Sé que un estrés continuado o cosas contrarias a mis convicciones afectan a mi cerebro y a mi inconsciente.

P- Usted sitúa al hombre a medio camino entre un pensamiento dogmático y otro estrictamente racional. ¿Cree que hay personas, instituciones en España abonadas al dogma? ¿Cómo afecta éste a la felicidad?

R- Los científicos en la Francia napoleónica rechazaban consultar las cosas con Dios porque aseguraban haberlas demostrado empíricamente. Hay una humildad en el científico que trabaja y demuestra que se resume en el paso del concepto absoluto de tiempo en Newton al relativo de Einstein. Luego, es inevitable que determinadas personas se aferren a cosas que entienden como sus valores y que dan respuesta a su realidad y a su ánimo. Curiosamente los niveles de felicidad en las personas religiosas son ligeramente superiores al promedio.

P- En el extremo contrario, unos avances científicos inimaginables hace unos pocos años pero que no resuelven los problemas de pobreza o enfermedad que achacan al mundo. Einstein, al que usted cita a menudo, dijo que la ética es cosa exclusivamente humana. Así pues, ¿cómo ve estas contradicciones?

R- No existe una causalidad entre la demostración científica y el hambre en Sierra Leona. Podemos asegurar que la investigación no ha sido la causante de la hambruna sino la generalización de la corrupción entre las personas, generalmente la clase política, que han de gestionar asuntos públicos como el bienestar.

P- El panorama científico en España está…

R- Pues se hacen cosas pero las comunidades científica, política e industrial caminan cada una por su lado, lo que no nos beneficia en absoluto. Por el contrario, en EE.UU. los tres colectivos comparten objetivos y una unión tan estrecha tampoco resulta buena del todo.
(... ... ...)
Por: Ana Costa

2 comentarios:

Sori.@.net dijo...

enhorabuena Ana!!! Con este nivel, LEM va a llegar muy lejos!!!

Rul!! que bien que te lo montas!!!

Anónimo dijo...

Gracias nene!!!es un personaje graciosísimo...que risa de hombre!!!Se queda a ratos pillado...jajjaa!!!
Si es que nos merecemos más de una y más de dos cervezas!!!
jajaja
Ana